La moneda china, el yuan, volvió
este miércoles a perder terreno frente al dólar estadounidense después de que
el gigante asiático sorprendiera ayer con un nuevo sistema para determinar el
tipo de cambio y llevara a cabo la mayor devaluación de su divisa en dos
décadas. El Banco Popular de China volvió a devaluar este miércoles la moneda
por segundo día consecutivo y fijó la tasa de referencia de su divisa en 6,3306
yuanes por dólar, una depreciación del 1,6% con respecto a la establecida el
martes. Desde que Pekín movió ficha, el yuan se ha dejado aproximadamente un
3,8% de su valor frente al dólar.
A pesar de que el organismo
regulador chino justificó la devaluación para facilitar que el valor del yuan
lo decida el mercado, los inversores asiáticos han respondido con dudas ante el
temor de que la medida esconda la preocupación de las autoridades por el cada
vez menor ritmo de crecimiento de la segunda economía mundial.
Los parqués de la región cerraron
mayoritariamente con pérdidas: Tokio cedió un 1,58%, Sídney un 1,66% y Seúl un
0,56%. La Bolsa de Shanghái, a pesar de seguir intervenida por el Gobierno,
también registró una caída del 1,06%. A los inversores les inquieta, además,
que la depreciación del yuan se eternice y desate una temida guerra de divisas
en la región.
El banco central chino aseguró
este miércoles en un comunicado que ve "muy improbable" esta
posibilidad. "[El nuevo sistema que determina el tipo de cambio] puede dar
lugar a fluctuaciones significativas a corto plazo, pero después de un periodo
de adaptación la tasa de referencia y la del mercado interbancario de divisas
convergerán en una zona relativamente estable", dijo el organismo.
China decidió reformar su sistema
de cálculo del tipo de cambio frente al dólar al observar que el valor del yuan
"no es totalmente coherente con las expectativas del mercado". En
otras palabras, China cree que su moneda es relativamente fuerte respecto a
otras divisas mundiales, entre ellas las de sus principales competidores (el
yen japonés o el won surcoreano) o la de su principal socio comercial, el euro.
Esta fortaleza ha lastrado enormemente sus ventas al exterior, que han caído un
8,3% hasta julio en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Según el nuevo método, la tasa de
referencia diaria -desde la cual la cotización del yuan solamente puede subir o
bajar un máximo del 2% por sesión- se calcula teniendo en cuenta el valor de
cierre de la jornada anterior, la oferta y la demanda del mercado y el
movimiento de precios de otras divisas. Así, mientras el valor del yuan
continúe cayendo, el Banco Central seguirá rebajando este valor de referencia
hasta que llegue a un punto de equilibrio.
Según los expertos, el organismo
regulador monetario no estaría dispuesto a dejar que la moneda china pierda
valor de forma continuada para evitar una fuga de capitales que podría
acrecentarse cuando la Reserva Federal estadounidense decida subir los tipos de
interés.
"El dinero irá de China a
Estados Unidos debido a esta devaluación y la ralentización de la economía
china", sostiene Kenix Lai, analista del Bank of East Asia, a Bloomberg.
Sin embargo, Pekín sigue ejerciendo un control férreo de los movimientos de
capitales y en caso de bache podría compensar estas salidas con recortes adicionales
del coeficiente de caja de los bancos del país.
Posición del FMI
Por su parte, el Fondo Monetario
Internacional (FMI) ha valorado positivamente la decisión del Banco Popular de
China de reformar el sistema de cálculo del tipo de cambio, que ha calificado
como un "paso bienvenido".
"El nuevo mecanismo para
determinar el cambio del yuan anunciado por el BPC parece un paso bienvenido y
debería permitir que las fuerzas del mercado desempeñen un mayor papel en la
determinación del tipo de cambio", indicó un portavoz del FMI. "El
impacto exacto dependerá de cómo se implemente este sistema en la
práctica", añadió el representante de la institución internacional,
destacando que la mayor flexibilidad cambiaría es importante para China en su
esfuerzo de dar al mercado un papel decisivo en la economía.
De este modo, el FMI ha expresado
su confianza en que China podría y debería lograr un tipo de cambio variable
efectivo "en dos o tres años".
En cuanto a la inclusión del yuan
en la cesta de monedas empleada por el FMI para calcular el valor de los
derechos especiales de giro (SDR), el portavoz del FMI subrayó que la reforma
del sistema cambiario "no tiene implicaciones directas" en los
criterios utilizados a la hora de determinar la composición de esta cesta de
monedas.
"No obstante, un cambio
determinado en mayor medida por el mercado facilitaría las operaciones en SDR
en caso de que el yuan fuera incluido en el futuro", concluyó.
El banco central intervino para
frenar la excesiva depreciación
El Banco Popular de China (BPC)
intervino en los mercados durante los últimos minutos de la sesión de este miércoles para prevenir una depreciación excesiva de la
moneda china frente al dólar, según indicaron a 'The Wall Street Journal' fuentes conocedoras.La cotización del yuan frente al
dólar se había depreciado prácticamente un 2%, el límite permitido por el
sistema cambiario chino, hasta cotizar en 6,45 yuanes por dólar, su
nivel más bajo de los últimos cuatro años. El banco central chino, que busca
un mayor papel de los mercados en el mecanismo de fijación del tipo
de cambio del yuan, ha reformado el sistema cambiario para tener en
cuenta el cierre de la cotización de la moneda china, provocando una
fuerte devaluación en las dos últimas sesiones.
Fuente: "el País" X. F.

